extraños en el paraíso
abril 29, 2006
un tal coti -una especie de clon de a. calamaro- dice: "lo importante es lo que la gente siente, no los hechos". lo que la gente siente... claro, ya se sabe que los hechos están todos sujetos a interpretación y son de un relativismo aterrador. mientras que los sentimientos, ah, ésos son de una absoluta y probada fiabilidad. no está de más recordar que todo aquel que pretenda vivir del "show biz" es un manipulador de conciencias, más o menos declarado. un público dócil, pletórico de buenos sentimientos y enamorado de cuatro acordes, es un públido rendido. un público dispuesto a consumir los discos del señor coti. los hechos son otros: coti sólo es un vulgar imitador de a. calamaro, sector descafeinado-blandengue. otro hecho, también, es que el tal señor coti vende muchos discos... pero desdeña los aspectos comerciales del asunto. para él, insiste, lo importante son los sentimientos de la gente. sólo si algunos le dijéramos lo mucho que nos aburren sus canciones, lo mediocres que nos parecen, y el hartazgo que nos produce el tener que escucharlas por el hilo musical de cualquier tienda, entonces el tal señor coti no tendría empacho en referirse a los hechos -o sea, a los números- para justificar su empeño y demostrarme que somos nosotros los que estamos equivocados, que cientos de miles de compradores no pueden equivocarse. sólo sería un momento, evidentemente, antes de regresar al fluido sentimental. porque su público no compra sus discos con dinero -un hecho-, sino con sus corazones. aunque lo que él se embolse no sean unos litros de sangre bombeada, sino dinerito constante y sonante -más hechos- a costa de propagar a los cuatro vientos el nuevo opio del pueblo. porque, si es cierto que "la música pop ha hecho mucho daño", como decía el protagonista de la película alta fidelidad -incapaz de sustraerse a su influjo-, no es menor el que causan sus intérpretes.
para más inri, el tal señor coti aprovecha la circunstancia para lanzar loas interminables -en su correspondiente tono lírico-sentimental- a la figura de ese engendro llamado maradona (y digo engendro en toda puridad: mitad hombre, mitad monstruo). un excelente jugador y un redomado imbécil fuera del terreno de juego -hechos probados. pero, claro, el tal señor coti habla de sus sentimientos y ése es un terreno el que no suelen caber matices. ni juicios. después de todo, los sentimientos resultan inabordables. son lo que son (¿y quién eres tú -o sea, yo- para ponerlos en entredicho?). ante ellos, sólo cabe caer de hinojos... o ponerse a cubierto.
es curioso pero uno nunca está seguro, cuando escucha a artistas argentinos y a gentes que le merecen cierto respeto intelectual, expresar su adoración sin límites por el "pibe", de si son sinceros o mienten descaradamente para no ser lapidados -tanto desde un punto de vista profesional como meramente físico- una vez pongan el pie de vuelta en argentina. porque parecerá mentira, pero es, indudablemente, un hecho, que un pueblo que se las da de ser tan culto y tan superior al resto de los pueblos de hispanoamérica -no digamos ya al español- y tan sólo equiparable al francés, pueda caer en tan burdas mitomanías. para salir de dudas, basta con recordar la pasión colectiva por evita, por el propio perón, el che, claro, y ahora, dieguito, en el que parecen resumirse todas las anteriores.
inexplicable, el hecho. para explicarlo, nada como recurrir al sentimiento. y el tal señor coti dice al respecto...
abril 28, 2006
cuando los políticos pretenden hacer gala de generosidad (de acto o de palabra) es, siempre, a expensas de lo que no les pertenece.
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lo del h.d.p. de ramonet es una vergüenza sin parangón. que un individuo semejante, adulador de dictador sanguinario en ejercicio, meapilas y torticero, pueda haber llegado a ser director de le monde diplomatique, no dice nada bueno de dicha publicación (a pesar de sus esfuerzos por convertirse en un referente en el análisis mensual de la realidad política y económica del planeta). esa pasión de los (pseudo)intelectuales franceses por los ídolos ensangrentados... los amores de sartre y la beauvoir por el carnicero de tblisi. los correteos de danielle mitterrand a lo largo y ancho de la sierra lacandona, en busca del subcomediante marcos. y otros tantos -todos ellos enamorados hasta las cachas del chivo de la habana- cuyos nombres he olvidado por no pudrirme el hígado. nostalgia de sus miserias revolucionarias y del déspota (des)ilustrado de cuyos óbolos todos esperan poder vivir un día.
abril 27, 2006
"Existe una relación directa entre el descontento generalizado y el ombliguismo.Antes de poder entender por qué dos personas no sueltan el machete ni en la cama y se pasan el día hundiéndoselo mutuamente en las carnes, habría que medir su grado de autocontemplación y de autoexamen. Había una historia sobre una tal Beatriz que se volvió loca cuando descubrió que tenía la boca debajo de la nariz. Es lo mismo".
robado a rheinfall.blogspot.com, por contundente y preciso. hoy, ando depredador.
http://blogs.elboomeran.com/azua/ (la pescadilla de darwin. entrada de hoy mismo. calentita, recién horneada)
indispensable para revisar nuestras débiles y autoflageladoras malas conciencias. nuestra estupidez de blancos reblandecidos por la culpa, en suma. y no es que no la haya, que la hay, sino que da asco la forma -simplista- que tenemos de explotarla y de autocompadecernos. sigue siendo, después de todo, la mejor manera de llamar la atención y de esconder la mano. narcisismo e inmoralidad profundas. y, para disimular, siempre nos quedará la posibilidad de hacerles una visita, dedicar unos días, un verano, a la caridad de lujo del cooperante saisonnier y vestir los coloridos trajes locales y bailar y sentirnos libres y africanos de nuevo, para siempre (lo que dure el viaje, claro).
la indudable desventaja de no leer los periódicos y no seguir las noticias por ningún otro medio, es que uno se ha de comer siempre el pan duro. la ventaja, tan indubitable como su contrario, es que ese mismo uno se evita las úlceras y las subidas de tensión descontroladas. así me entero yo -otro currusco de pan duro- que la palabra escogida por los españoles como la más bonita del idioma ha sido amor. no me esperaba menos. semejante elección resulta sumamente reveladora. prueba, por ejemplo, hasta qué extremos ha llegado el analfetismo funcional de una población cuya educación ha sido relegada al abandono. porque, si han votado la palabra amor es, sin duda, por su significado, no por su carácter eufónico. de este modo, una palabra vulgar, derivada de una madre latina bastante más resultona y con primas mucho más lucidas (amour, love, liebe) deviene la maja de la fiesta. una elección facilona, empalagosa, populachera, acomodaticia, pusilánime (guerra o muerte poseen mucho más carácter). muestra de unas profundas e insoslayables falta de imaginación y pereza intelectual. después de todo, con una palabra así, nadie cree poder errar. a la ignorancia de quien no ha abierto jamás un diccionario (o un libro), se une la cobardía colectiva de un pueblo acostumbrado a no pensar y a gozar poco (por lo menos, con nada que no sean la ingesta de alcoholes y la fiesta ordinaria y vocinglera). por no mencionar la cuestión del gusto, claro. escoger belleza, por ejemplo, dentro del marco de las palabras más o menos banales, hubiera denotado cierto sentido de la estética. basta con echar un vistazo alrededor, a nuestras ciudades y campos, para comprender que semejante opción no tenía posibilidades. lo que me extraña es que no ganara magia (de una platitude y un empalago muy similares a la de amor y con connotaciones muy parecidas). siempre pendiente de dar ejemplo, el maestrillo, herr schumacher, escogió generosidad (mucho más fea y blanda que amor todo hay que decirlo), recordándonos a todos hasta qué punto este hombre puede ser grimoso. seguro que solidaridad no anduvo lejos de los primeros puestos. o tolerancia. el lenguaje bienpensante es de una vulgaridad y una pobreza tenaces (nadie con un mínimo sentido de la estética puede sentirse cómodo con el verbo socialdemócrata. quizás, después de todo, el lenguaje más bello sea el de la reacción) . la política de lo correcto, inasequible al desaliento, es débil en sus manifestaciones de palabra. quizás, por eso mismo, haya de recurrir al fantatismo y a la caza de brujas cuando decide pasar al acto.
en cualquier caso, la estricta higiene informativa a la que me obligo me ha proporcionado unos días más de asueto y plácida ignorancia (meros paliativos). ya me lo decían de pequeño: la dieta de pan duro fortalece las encías y los dientes.
claro que, de haber ganado la palabra paz, el que esto escribe hubiera optado, ipso facto, por el exilio.
algunas candidatas de mi propia cosecha:
migraña
filibustero
muérdago
ornitorrinco
mandrágora
jacinto
crápula
melancolía
desgarro
seguro que las has hay mucho mejores. a mí, se me han ocurrido éstas. y, puestos a escoger, zorra suena infinitamente mejor que amor. al margen de connotaciones y lejos de todo campo semántico.
abril 19, 2006
le silence est tombé définitivement. quelque temps après le rideau. fin de l'acte. fin de la pièce.
si c'est toujours ainsi (si cela a été toujours comme ça), à quoi d'en continuer à écrire. ou, tout du moins, arrêtons de prendre au sérieux les arguments, puisqu'on sait, toujours à l'avance, en quoi consistent-ils. s'il y a de leçon à apprendre, c'est bien celle-là. sans amertume, sans duperie. sans dettes et sans otages.
quand on n'a plus rien à se dire, le moment serait sans doute venu de garder sa bouche fermée.
ne plus jamais se demander: pourquoi?, mais plutôt: comment?
abril 17, 2006
aceptar lo que uno es, no es sino aceptar lo que uno cree ser. dicho así, resulta de una obviedad implacable, irrefutable. après tout, todo es interpretación. propia o ajena. pero el roce constante con los otros, con el mundo, bien pueden servirnos de guía para establecer nuestro propio mapa. nuestro mapa personal. siempre aproximado, siempre revisable, claro. líneas sobre el papel. pero mapa, al fin y al cabo. relativizarlo todo, pretender que es inútil, que de nada habrán de servirnos la experiencia y el análisis de los datos recogidos -en este caso, acerca de uno mismo-, puesto que el mundo en sí no es, a su vez, sino pura construcción mental y, por tanto, sujeto a nuestra voluntad, a nuestro capricho, quedaría bien como juego malabar si no fuera una muestra de absoluta pereza intelectual, propia de pre y posmodernos de toda laya. la amenaza rampante del solipsismo. que, por estos lares, sigamos pensando que la vida es sueño sólo demuestra nuestro grado de impermeabilidad a dos siglos de ilustración y de revolución industrial y científica. que inventen ellos, que dijo aquél. el nuestro es, hoy como ayer, el sueño de los justos. el sueño.
negros nubarrones. tres, cuatro goterones. y todo sigue seco. estéril. el pequeño max sonreía, coqueto, al despertar bajo la capota de su cochecito aerodinámico. flota, a lo lejos, sacudida por el viento, la tela verde de un andamio.
abril 15, 2006
un solo adjetivo resume el panorama -agreste- del cine español: insoportable.
irrelevante resultaría válido, también.
vacío.
pretencioso.
fatuo.
inconsistente.
inane.
cutre.
...
diferentes aspectos de lo mismo. sinónimos.
las causas son variadas pero convergentes:
a) una industria desmantelada, en los setenta, con el incuestionable fin de parecer (que no de ser) modernos.
b) la soberbia de directores indocumentados, embebidos del mito afrancesado del auteur. todos ellos muy nouvelle vague, pero sin un ápice de la cultura literaria y cinematográfica (y de la educación general básica) de aquellos llamados a ser los modelos a imitar (de nuevo la apariencia. tradición barroca en la que lo hispánico cree renovarse, y sólo se reboza. en cualquiera de sus variantes, incluidos el disegn y el guggenheim).
c) generaciones de actores estúpidos y aquejados de una alarmante falta de preparación. mientras sus colegas británicos se curten en las filas de la royal shakespeare company, aquí se complacen haciendo monerías en "al salir de clase" y series televisivas del mismo tenor. vanidad (alimentada sin descanso por los medios de comunicación), estulticia (adobada por la carencia de criterio y del concepto de trabajo bien hecho). falta de profesionalidad. características, todas ellas, de quien no cree necesario aprender y mejorar mediante el esfuerzo.
d) la ausencia de directores de actores. en gran medida por la ceguera interesada de los realizadores, incapaces de comprender que una película es el resultado de un esfuerzo colectivo, no de una paja mental. la prepotencia barroca, trentina, platónica, de quien está convencido de que una idea (su idea, claro) es siempre superior a su realización (y mucho más, todavía, a la interpretación que, de ella, hagan los profesionales encargados de llevarla a cabo). así, se despide sin más al director de actores porque uno teme que sepa demasiado (y le haga sombra. el fantasma de la sombra. un mito más antiguo que el don juan).
e) la ausencia de guionistas cualificados (¿para qué se necesitan, si ya se escribe, el directorucho de turno, él mismo el guión?). así, las historias romas, centradas en el ombligo del señor director de la nada. perfectamente prescindibles. sin el menor interés.
f) la presencia de infaustas (e infaustos) gurús, por lo general de procedencia argentina, que, con sus academias de artes y espectáculos, han acabado con cualquier esperanza de lograr sacar, un día, al cine español de tres décadas de inercia y decadencia.
g) la caterva de productores (con la notable excepción de e.q.), empeñados, exclusivamente, en llenarse los bolsillos mediante producciones subvencionadas al cien por cien por administración y televisiones, que no arriesgan nada y se limitan a cubrir el expediente, contando, para ello, con unas caras bonitas y los amiguetes (director y guionista).
h) la concurrencia de un público tarugo, educado en la cochambre (del no gusto, del no pensamiento, de la no imaginación, del chiste de sal gruesa, ad nauseam), que gusta de ir al cine en parte para verse reflejado en aquellos tarugos, como él, que representan su papel en la pantalla; en parte, para sentirse superior a ellos y confirmar, en ambos casos, sus elecciones vitales.
i) el costumbrismo. mesetario o pijobarcelonés, que tanto monta.
j) y, at last but not at least, el desprecio de lo americano ("yankis go home") como (santo y) seña de identidad prioritaria y amalgama certera de directores y actores variopintos. El aquí no tenemos tantos medios pero lo hacemos mejor, porque para ello ponemos el corazón (y no la cartera). la coartada, clásica, del acomplejado.
que semejante cine haya podido recibir premios internacionales, incluidos varios óscars, sólo prueba una cosa: que, fuera de casa, no hablan idiomas (peor aún: es la prepotencia xenófoba de quien ve con buenos ojos que otro que él haga el ridículo. exotismo lo llaman. esos mismos que nos imaginan, todavía, cantando y bailando todo el día alrededor de la hoguera).
abril 14, 2006
caen las temperaturas de nuevo. mañana lloverá. pasado, también. apenas salgo de casa, atenazado entre el sinsentido derivado de la astenia y los efectos deletéreos de la luna llena. y, escribir, se revela tan pesado como cualquier otra actividad. en la penumbra (tanizaki, once again), me dejo llevar por los vaivenes del ánimo, dudando entre ponerme a leer o cerrar los párpados (y dejar que el día transcurra fuera de mí). d.w.canta september in the rain a pleno pulmón, buscando el modo de compensar mi sentimiento de lasitud. todavía no ha llegado y ya la sola idea del verano me produce cansancio. gente por la calle. el rumor llega hasta aquí. hasta aquí.
los años de ti a mí
vuelve a ondularse tu cabello cuando lloro. con el azul de tus ojos
pones la mesa de nuestro amor; una cama entre verano y otoño.
bebemos lo que preparo alguien que no era yo, ni tú, ni un tercero:
saboreamos algo vacío y último.
Nos miramos en los espejos del mar profundo y nos pasamos más deprisa los alimentos:
la noche es la noche, empieza con la mañana,
me acuesta junto a ti.
(Die Jahre von dir zu mir
Wieder wellt sich dein Haar, wenn ich wein. mit dem Blau deiner Augen
deckst du den Tisch unsrer Liebe: ein Bett zwischen Sommer und Herbst.
Wir trinken, was einer gebraut, der nicht ich war, noch du, noch ein dritter:
wir schlürfen ein Leeres und Letztes.
Wir seben uns zu in den Spiegeln der Tiefsee und reichen uns rascher die Speisen:
die Nacht ist die Nacht, sie beginnt mit dem Morgen,
sie legt mich zu dir)
bendito p.c. el helicóptero da vueltas contra el fondo del cielo gris. es hora de decir adiós. por hoy.
abril 13, 2006
fenêtres
l’homme est assis devant la fenêtre fermée. il regarde à travers la vitre. il ne fait rien d’autre, mais regarde simplement comme si tout son être s’étalait dans cet effort suprême du regard. l’homme est assis devant la fenêtre et on a parfois l’impression, à le regarder sans rien dire, qu’il verrait des choses que nous ne voyons pas. des choses que nous ne verrions même pas si nous étions à sa place et que nous puissions nous pencher à cette fenêtre. lui, par contre, on a cette impression qu’il voit sans plus. mais il n’y a pas moyen de le savoir non plus car son visage, ses traits, ne nous fournissent de preuves, ne nous parlent guère de ce qui se passe devant ses yeux et de la façon qu’il a lui d’en ressentir les effets. tout chez lui relève donc, dirait-on, d’un secret. le secret du regard qui englobe l’objet scruté -telle est son immobilité-, la fenêtre fermée qui l’ouvre au monde mais le garde lui-même au secret, enfermé dans son secret, témoin occulaire dans sa cage vitrée; et puis il y a aussi ses émotions cachées. à tel point cachées qu’on ne saurait savoir s’il y a quelque chose qui se passe vraiment, des étincelles qui sautent et enflamment les réseaux, des lampes qui s’allument et s’éteignent dans la nuit des fluides, des secousses, des vibrations, bref, tout ce qui donne lieu aux pensées, aux sensations, à la vie intérieure. au désir de vivre et au désir tout court. au désir de mourir peut-être aussi. or chez lui il n’y aurait que le regard. un regard bleu, d’un bleu délavé que l’on devine intense, électrique. un regard braqué sur l’au-delà de la fenêtre et de la chambre, participant à quelque chose qui nous échappe, à quelque chose d’insaisissable et peut-être aussi d’éternel, si ce mot veut encore dire quelque chose. voilà.
cet homme-là qui regarde, c’est bien mon père.
abril 09, 2006
why love if loosing hurts so much?
elle prétendait m'aimer. sans doute était-ce vrai. mais que pouvais-je faire si je ne parvenais pas à l'aimer, à mon tour, comme elle en rêvait?
elle trouvait inacceptable que je puisse aimer d'autres femmes qu'elle. elle tenait à vivre sa grande passion, son grand amour. elle y trouvait son droit, sa justice face au monde.
on s'est battu, on s'est débattu. incessemment. on s'est tenu le témoin, à tour de rôle. il y a eu les puits de haine et les réconciliations. l'attraction intarissable, les rejets du lendemain. bref, les va-et-viens. et puis un jour, cela est venu et je me suis senti soudain fatigué. érodé. à bout de souffle. à quoi bon de continuer à s'expliquer -je me suis dit-, comme s'il y avait vraiment des raisons susceptibles de tout faire comprendre. à quoi bon de se battre pour des dépouilles? le silence -un silence lourd- est venu progressivement tenir la place des arguments trop fréquentés. le silence et les larmes. la douleur.
why love if loosing hurts so much?
la réponse est comprise de façon implicite dans la question.
elle écrivait bien, elle baisait mieux. mais apparemment, cela ne fait pas le poids de l'amour.
abril 06, 2006
paso la noche entera girando sobre mí mismo. por dentro y por fuera. empapado en sudor. despertando entre sofocos, con el único fin de levantar la funda del edredón y permitir que algo de aire fresco alivie la presión de mi propia caldera, antes de volver a caer en un letargo en nada reparador. fuera, llueve sobre mi colada. la misma sobre la que ya llovió y que hube de volver a lavar. siniestra broma. en los sueños, ajetreados, febriles, vivo en un ático con terraza y saledizo de zinc. no recuerdo la razón por la que acabo colgando de mis brazos, suspendido en el vacío, apenas asido al saliente de metal que va cediendo. en otro -otra casa-, me alzo a pulso hasta una buhardilla, a través de un hueco en el cielo raso, y con la sola ayuda de una silla. desde aquélla, es fácil acceder al tejado que toca el suelo de hierba en varios puntos (la casa está construida en desnivel). me dejo caer, resbalando, hasta la tierra. hay un oso suelto. medio despierto, oigo el estruendo del agua al penetrar en tromba por el cañón del patio. su estrépito al golpear el suelo de piedra.
mis sábanas. el oso.
abril 03, 2006
sólo a un imbécil se le ocurriría cantar la primavera.
sustantivo coreado, evocación, acompañado -casi siempre- de adjetivos a cual más cursi y/o redundante: eterna, anhelada, florida, de los pueblos... el lenguaje revolucionario y el de la publicidad -primos hermanos en estulticia- lo han deletreado, rimado, coreografiado hasta la saciedad. no la suya, claro, sino la mía. con juventud y pueblo, forman el trío delictivo del lenguaje moderno. del mensaje inane. han caminado juntos, un largo trecho. oh, la primavera...
primavera.
estación adolescente.
malestar del cuerpo, delicuescencia del sistema nervioso y de la médula. hastío. hastío. hastío.
añoro la caída de la noche a partir de las 6 de la tarde, que el cambio de hora maldito ha postergado.
sólo a un imbécil se le ocurriría cantar la primavera.


