abril 14, 2006

caen las temperaturas de nuevo. mañana lloverá. pasado, también. apenas salgo de casa, atenazado entre el sinsentido derivado de la astenia y los efectos deletéreos de la luna llena. y, escribir, se revela tan pesado como cualquier otra actividad. en la penumbra (tanizaki, once again), me dejo llevar por los vaivenes del ánimo, dudando entre ponerme a leer o cerrar los párpados (y dejar que el día transcurra fuera de mí). d.w.canta september in the rain a pleno pulmón, buscando el modo de compensar mi sentimiento de lasitud. todavía no ha llegado y ya la sola idea del verano me produce cansancio. gente por la calle. el rumor llega hasta aquí. hasta aquí.
los años de ti a mí
vuelve a ondularse tu cabello cuando lloro. con el azul de tus ojos
pones la mesa de nuestro amor; una cama entre verano y otoño.
bebemos lo que preparo alguien que no era yo, ni tú, ni un tercero:
saboreamos algo vacío y último.
Nos miramos en los espejos del mar profundo y nos pasamos más deprisa los alimentos:
la noche es la noche, empieza con la mañana,
me acuesta junto a ti.
(Die Jahre von dir zu mir
Wieder wellt sich dein Haar, wenn ich wein. mit dem Blau deiner Augen
deckst du den Tisch unsrer Liebe: ein Bett zwischen Sommer und Herbst.
Wir trinken, was einer gebraut, der nicht ich war, noch du, noch ein dritter:
wir schlürfen ein Leeres und Letztes.
Wir seben uns zu in den Spiegeln der Tiefsee und reichen uns rascher die Speisen:
die Nacht ist die Nacht, sie beginnt mit dem Morgen,
sie legt mich zu dir)
bendito p.c. el helicóptero da vueltas contra el fondo del cielo gris. es hora de decir adiós. por hoy.