tag:blogger.com,1999:blog-20516263.post4322683526070006142..comments2007-05-18T09:16:23.263+02:00Comments on extraños en el paraíso: me encandila esa gente que nunca se da por vencida...jorgeoliverhttp://www.blogger.com/profile/15362920699945166278noreply@blogger.comBlogger3125tag:blogger.com,1999:blog-20516263.post-18050209726945092332007-05-18T09:16:00.000+02:002007-05-18T09:16:00.000+02:00Yo, en esto, veo siempre el mismo problema: la apo...Yo, en esto, veo siempre el mismo problema: la aporía del clero, que se resume de la forma siguiente: el papa y sus secuaces, que hacen voto de castidad, se pasan la vida opinando acerca de la sexualidad. Ahora bien, si lo hacen con conocimiento de causa, es porque lo han catado, luego han infringido su voto y se hallan en pecado. Si no lo han probado, no hay nada que reprocharles, excepto que hablan de lo que ignoran (cuando menos de primera mano) y estamos en nuestro perfecto derecho de pedirles que se metan en sus asuntos.la dama que viste de negronoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-20516263.post-11543052660036115492007-05-13T13:55:00.000+02:002007-05-13T13:55:00.000+02:00En una huida hacia delante, por puro rigor, no le ...En una huida hacia delante, por puro rigor, no le queda otra, vino a decir que la castidad debía practicarse fuera y dentro del matrimonio. Es el peligro de las filosofías globalizadoras, los sistemas morales absolutos sólo admiten un único camino: la razón aplastante de los presupuestos iniciales, idéntica a la razón final, lleva a ridículas conclusiones. Pienso que la religión es buena para los monjes, que no tienen que bregar con más sistema que las normas del convento. Pero ahí fuera, amigo mofeta, hay muchas normas y muchas razones. Y culos, y tetas, que tiran más que dos carretas.Linuxian Bullnoreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-20516263.post-32470651604014566632007-05-11T23:54:00.000+02:002007-05-11T23:54:00.000+02:00Pero alma de dios, no te obstines tú también, que ...Pero alma de dios, no te obstines tú también, que se te va a poner malo el hígado. No prefieres imaginarte el cachondeíto que les habrá entrado en el cuerpo a todos esos mulatos en celo y esas hembras de culos ardientes, escuchando las tonterías de ese señor reprimido y con cara de nazi? Eso sí que tiene que poner, estar dándole allí mismo, de pie, mirando la cara del amigo Benedicto y corriéndose a su salud. (Una buena obra, eso también le gusta a la iglesia católica). Kiss.lavenenonoreply@blogger.com