tengo amigos versados en ciencias diversas (de las de verdad, ojo), para los que es motivo de mofa y befa el catastrofismo de que hacen gala los medios de comunicación, algunos políticos y numerosos ciudadanos -trastornados tanto por unos como por otros-, respecto del calentamiento global y la que nos espera. a su juicio, el planeta atraviesa ciclos recurrentes. unos más amplios, a miles de años vista, y otros más cortos. tocaron glaciaciones en los siglos XVII y XVIII (causantes, en gran medida, y aunque casi nadie lo sepa, de la revolución francesa. la ausencia de pan no se debió a la maldad intrínseca de unos nobles corruptos que nada hacían por mejorar la vida del pueblo, sino a unas cosechas arruinadas por el clima podrido y a cierta falta de previsión. evidentemente, a nadie se le escapa que la situación se agravara por la inoperancia de la sociedad estamental) y, ahora, es el turno de las sequías pertinaces. de ahí que, a su entender, poco tenga que ver la mano del hombre en todo el asunto (aunque sí que puede que haya contribuido a acelerar ligeramente el proceso). la idea me seduce porque choca frontalmente con el espíritu de culpa-pecado-expiación en que se refocila, con regularidad, nuestra intelligentsia, empeñada en esa idea, de raigambre calvinista y jansenista, de que el hombre es malo por naturaleza y de que todo lo que toca, lo jode sin remisión. no es que sienta yo una gran admiración por la especie a la que pertenezco (aunque reconozco que, para ser el animalillo con el peor punto de partida, a la hora del nacimiento, no lo ha hecho nada mal por lo que a la supervivencia en medio hostil se refiere), pero, por lo mismo, encuentro muy soberbia la obsesión por atribuirle al humano todo cuanto funciona mal. además, nos guste o no, un día se han de apagar las luces sobre el escenario del mundo, igual que se apagarán -y mucho antes- para cada uno de nosotros. y, aunque cueste aceptarlo, más vale que nos vayamos haciendo a la idea. aunque sólo sea para disfrutar de lo que queda.


2 Comments:
Ah, pero que el hombre no es malo??
Ay, la vanidad. Ya escribió Voltaire que los hombres no son racionales, sino vanidosos. Lo peor es que algunos han sustituido el fundamentalismo de las religiones tradicionales por el de la tecnociencia. Lástima que la ciencia aún no haya sido capaz de acabar con la estupidez..
LE de T
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