querida sobrina,
ya sé que tu primer cumpleaños tuvo lugar hace casi treinta días y que, si bien es cierto que había muchas probabilidades de que llegara tarde a felicitarte en este blog -como le había ocurrido a tu primo-, un mes entero de tardanza es mucho tiempo. podría aducir que el exceso de trabajo ha tenido la culpa -puedes comprobar que no he escrito nada desde hace varias semanas-, pero es una excusa débil y poco digna (¡exceso de trabajo! por dios, qué bajo hemos caído...); así que, mejor, se lo cargamos al debe de mi memoria y te invito a pasteles y helado cuando superes la edad del pollo .


2 Comments:
Bueno, ya me extrañaba que llegarás puntual a tu cita... pero ya está bien porque no había manera de que actualizaras tu blog. Te extrañaba...
gracias por tu lealtad lectora. pasado el nubarrón, vuelvo a la brecha. o eso espero.
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