noviembre 03, 2006

al yayo vicente, que tuvo la poco imaginativa ocurrencia de morirse un día de difuntos pero que, a cambio, me dejó esta preciosa foto como recuerdo de nuestro (breve) encuentro

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Bonita foto, llena de ternura. El niño de la foto, que eres tú, también podría ser mi hijo, yo mismo, aunque desgraciadamente casi no conocí a mis abuelos y es algo que siempre he echado en falta.
Un abrazo
Javier Ortiz

10:57 a. m.  
Blogger kamahoahoa said...

siempre es un detalle morirse el día de difuntos. te ahorras llevar flores dos veces.
cuando dejamos morir la vejez ajena se nos llena la memoria de identidad.
dos abrazos

2:45 a. m.  

Publicar un comentario

<< Home