julio 11, 2006


siempre se ha dicho -con esa sencillez rayana en el simplismo que caracteriza a cierta sabiduría popular regurgitada y expandida por los medios de comunicación de masas- que el rugby era un deporte de villanos jugado por caballeros y el fútbol, justo su contrario. el cabezazo de zidane a matterazzi, en la final de la copa del mundo, como adecuada respuesta (desde su punto de vista, obviamente) a los insultos del defensa italiano, parece ilustrar el aserto. sin embargo, lo más interesante del asunto no es el revelado de lo evidente, sino la respuesta emocional del respetable y de sus genuinos representantes, los medios (especializados o no, tanto monta). zidane, hasta ese día modelo de jugador, de noble batallador y excelente esgrimista (aunque no era la primera vez que dejaba salir, en público, su genio malo), se ve convertido, de golpe (nunca mejor dicho) en el villano de la película, por mor de un mal uso de la cabeza (en todos los sentidos). lo que viene a ilustrar otra perla del acervo. aquella que afirma, sin la menor sombra de cinismo, que "cuánto más arriba llegues, más dura será la caída". que ocurra en este país, tampoco es de extrañar. después de todo, de lo que se trata ahora es de hacer leña de un árbol que nuestros egregios periodistas deportivos -y buena parte del populacho- quisieron ver caído antes de tiempo. aún recuerdo, tras la cumplida venganza que se tomó a costa de la selección española (y a pesar de nostradamus), lo dolido que se mostraba ante el manifiesto y sanguinario deseo de la prensa española de verlo relegado al banco de los pensionistas. ahora, al decir de la misma, zidane se está portando como un chico malo (qué cabría esperar, ¿no? de un tipo originario de argelia y criado en las calles de marsella...) al no pedir públicas disculpas por su salida de tono. al contrario que su contrincante, matterazzi, que mucha prisa se ha dado por correr a la palestra y afirmar, urbi et orbi, ser tan ignorante como para desconocer el sentido de la palabra "terrorista" (con la que, entre otras lindezas, supuestamente se dirigió al jugador francés y que fue la gota que colmó el vaso de su paciencia). y todo el mundo tan contento, con esa actitud hipócrita con que solemos celebrar el regreso del hijo pródigo, aunque te esté llamando idiota a la cara.
yo, me quedo, sin dudar, con el cabezazo de zidane. frente a la palabra sibilina y la intención torticera que la anima, tiene la nobleza del contacto directo, a la vista de todos. con el valor de quien asume el riesgo y acepta tener que pagar, luego, por su mala cabeza. su silencio corrobora el sentido del gesto. pero en las gradas del circo, los tribunos del pueblo no se cansan nunca de pedir sangre o, en su defecto, muestras de humillación y arrepentimiento (ned flanders y sus vestiduras rasgadas). antaño, a la hora del auto da fe, la confesión pública de los pecados otorgaba, al condenado, el privilegio de ser estrangulado -a veces, no del todo- antes de ser arrojado al fuego.
además, lo tengo claro: no me gusta la forma que tienen de entender el juego los italianos. aunque ganen (esa cosa tonta del fair play, supongo; un mito, porque los juegos de la realidad se asemejan escandalosamente al itálico modo).

1 Comments:

Blogger Karlitoss said...

Materazzi le diría más cosas .. digo yo.. es de risa ponerse así por llamarte terrorista

5:35 p. m.  

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