infumables los poemas presuntamente escritos por algunos de los presos recluidos por el gobierno estadounidense en guantánamo y publicados -cómo no- por bobelia en su edición del sábado pasado. de los que ahí aparecen, ni uno sólo merecería una línea de comentario en las páginas de un semanario escolar (o de la hoja parroquial, por la cantidad de referencias a alá y a sus grandezas), pero su carácter de palabra entre rejas les otorga ese tufillo sacrosanto (rebeldía y resistencia, r&r) que tanto excita a progres y a bienpensantes.
lo mejor de todo, la nota a pie de página: "estos poemas han sido publicados como primicia (!) por Book Forum, y son parte de los pocos que los abogados a cargo de la defensa (...) han podido recuperar". al parecer, la mayoría de los poemas habrían sido confiscados y guardados bajo llave (¿también en guantánamo?) por tan peregrinas razones como que son susceptibles de esconder mensajes en clave destinados a terceras personas. no dudo del carácter paranoico del gobierno usa pero nada como una buena leyenda para animar las ventas y abundar, de paso, en ese tópico ilustrado que cree ver en la palabra escrita una seria amenaza frente a toda forma de poder. de semajente escuela de pensamiento (sic) nacen una pésima literatura y eslóganes tan vacuos como aquel que reza que "quien quema un libro, acaba por quemar a un hombre". craso error: por lo general, suele ocurrir al revés (no hay más que revisar la historia de las bibliotecas de alejandría o de sarajevo, por poner sólo dos ejemplos).
las razones jurídicas -o su ausencia- alegadas por la administración bush para mantener a esos presos en el limbo y pasarse por el forro tanto las leyes propias como las internacionales, me parecen abominables, pero escribir: "¿ha vuelto a crecer la Hierba después de la lluvia?/¿Volverán las Flores a levantarse en Primavera?¿Es verdad que los Pájaros regresarán a casa?/¿Ha de volver el Salmón a remontar su corriente? (...)", constituye, por sí mismo, un crimen de lesa majestad que convierte a sus editores (los autores bastante tienen ya con cargar con la penitencia de su cursilería) -y, de paso, a los redactores de bobelia- en firmes candidatos a la horca -metafórica, claro- (en última instancia, son los editores los responsables de que semejante bazofia se incorpore al caudal general. por la misma razón, mandaría guillotinar al editor de "el código da vinci").
ya sólo le falta al antólogo lanzar un manifiesto. le regalo el título: "la palabra en la picota. poesía guantanameña".


1 Comments:
bueno cuore, ¿para cuando desembarcamos en Omaha Beach? estoy animosa... ;-)
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