
día plomizo.
bochorno y nubes.
llovió barro durante unos instantes.
después, nada.
la calma chicha
a la que no seguirá tormenta alguna,
sino tardes de polvo
y de olor a perro.
aún no se nos había muerto la primavera,
que ya nos mordió el verano,
pestilente y montaraz.
aguarda el otoño detrás de la esquina.
días, días, días.
uno detrás de otro.
otro detrás de uno.
no sé ya ni qué decir
ni qué contar.
dónde meter la cabeza
o dónde esconder la mano.
en mi nevera hay un hombre
que sana los daños
que causa el cielo.
día de plomo.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home