mayo 09, 2006

"... se compara a un caracol". sencillez y elegancia. sin alharacas ni falsos protagonismos. lo aclaro para los duros de mollera, de embotada sensibilidad, que siguen confundiendo sentimiento con sentimentalismo, obstinados en la creencia de que las emociones son el epifenómeno de alguna clase de verdad esencial, de una pureza de intenciones incuestionable. de no ser por el talante manipulador que semejante pretensión conlleva, casi podrían parecernos cándidos. pero ha llovido tanto...