enero 04, 2006

4 de enero. primer día de la nueva era: me levanto con la cabeza pesada y los párpados hinchados. la capa de cemento gaseoso que cubre la ciudad es ocho horas más espesa que cuando me fui ayer a la cama. de la lluvia, ni el recuerdo. ¿estará ya a punto la mutación que nos permita sobrevivir sin agua? lo malo es que he perdido el gusto por los futuros apocalípticos. y si llega la hora del contable, que me sorprenda en estado de gozo epicúreo (tengo entendido que puntúa doble con vistas al día del Juicio).

propósito para hoy: "le seul honnête homme est celui qui ne se pique de rien" (el único hombre honrado es aquél al que nada consigue ofender). la rochefoucauld dixit. más fácil de formular que de atender, como casi cualquier precepto.

bajo el sol de enero. mi colada, agradecida